domingo, 25 de enero de 2015

Verde oscuro


Las balsas se deslizaban lentas y silenciosas,
a dos pasos del infierno
el chico traía los pantalones rotos.
El chico
había comido la fruta en mal estado,
"si esta laguna es el amor"
no siguió contando primaveras,
"esta era mi balsa
cuando las piernas de la luna
y la flor blanca de sus muslos en Varsovia",
recordaba,
se cubría el rostro,
crecía
una flor
triste en sus ojeras.


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